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Posts Tagged ‘definicion felicidad’

Ir al gimnasio, hacer dieta, aprender inglés, dejar de fumar, saldar deudas… No hace falta explicar que estos son los propósitos de año nuevo más típicos… y también los menos cumplidos. (La ventaja es que nos los podemos plantear año tras año y que no tenemos que pensar en nuevos objetivos. )

Este año, podrías plantearte un nuevo objetivo de año nuevo (y para la vida): ser feliz. Pero ¿eso cómo se consigue? ¿Aprendiendo un nuevo idioma y yendo por lo menos una vez a la semana al gimnasio? No voy a entrar en detalles si no explicar los requisitos generales que influyen en nuestro estado de ánimo. La definición de felicidad es distinta para cada persona pero hay varios principios que nos afectan a todos, independientemente de dónde hayamos nacido, los valores que nos haya inculcado nuestra familia y nuestro entorno, nuestro estatus social, nuestras posesiones, el trabajo que desempeñemos etc. Dependiendo de ellos tendremos un mejor o peor estado de ánimo y nos encontraremos satisfechos con nuestra vida.  Aquí están:

control11. Sensación de control: cuando no percibimos una sensación de control sobre nuestra vida se producen frustación, indefensión y depresión. Necesitamos percibir que influimos sobre lo que ocurre a nuestro alrededor ya que esto nos hace sentir seguros. Por eso, es importante tomar decisiones y pasar a la acción; atreverse con cosas nuevas y no sólo hacer lo que se espera de uno. Uno de los mejores ejemplos son mujeres amas de casa que deciden abrir un negocio porque es la ilusión que siempre han tenido. ¿Qué se lo impide? Nuestras acciones influyen en nuestro entorno: mandar un simple mensaje a un amigo con el que hace tiempo que hemos perdido el contacto puede ser el primer paso de una amistad recuperada. Decirle a tu pareja que te gustaría que dejara de utilizar el móvil mientras le estás hablando puede (si todo sale bien) favorecer que en el futuro las conversaciones transcurran de manera más satisfactoria. Con pequeñas acciones podemos lograr grandes cambios y, sobre todo, comprobamos que si decidimos intervenir, ocurrirán cambios. Las cosas no nos pasan (lo que implica pasividad), si no que nosotros actuamos y por ello observaremos reacciones, lo que nos resultará satisfactorio.

2. Contactos sociales/ relaciones sociales: Las personas están preparadas para y, de hechopersonas necesitan, vivir en comunidad, aunque la convivencia no siempre sea tarea fácil. Necesitamos tener la sensación de que formamos parte de un grupo, de una comunidad. El aislamiento social produce, en los casos más extremos, trastornos mentales como trastornos psicóticos, es decir, la pérdida del contacto con la realidad. Este fenómeno se ha podido comprobar en estudios sobre personas que han emigrado a otros países y que no hablan el idioma del país de acogida. A través de los demás nos sentimos queridos, apreciados. Sentimos que los demás nos necesitan, que somos importantes. Si quieres ser feliz, analiza situ vida social te resulta agradable y suficiente, y si la respuesta no es positiva, actúa para cambiarlo: trabaja para mejorar las relaciones existentes o busca posibilidades para encontrar nuevos contactos que resulten satisfactorios.

abrazo3. Una sana autoestima: aunque parezca un clásico, es importante recalcar la importancia de sentirse bien con uno mismo. Para ello, se deben conocer las virtudes y defectos personales y, sobre todo, estar activo: esto es, a través de las acciones y los resultados podemos sentirnos capacitados. Estar paralizados por miedo al fracaso evita el temido fracaso pero provoca a su vez inseguridad. Es preferible intentar algo por el hecho de tener la sensación de iniciativa, de tener capacidad de influir en el mundo exterior.

4. Plantéate metas y actualiza tus capacidades y habilidades. Bastan pequeños éxitos como probar una receta nueva o probar un hobby nuevo, por ejemplo, algo artístico. O metas más grandes como montar tu propia empresa o decidir hacer un curso en el extranjero. Plantéate la pregunta “¿Cuánto hace que no pruebo algo nuevo?” y piensa sobre cosas que siempre has querido hacer… y ¡hazlas! Te vas a sentir a gusto contigo mismo porque te vas a mimar, te vas a escuchar y vas a tener ganas de más cosas nuevas. Vas a ver que eres capaz de muchas cosas, sólo tienes que realizarlas. ¡Igual eres un buen fotógrafo o un excelente saltador de trampolín y aún no lo sabes!

mascara5. Evitación de lo negativo y búsqueda de lo positivo: el hombre, desde sus inicios, se ha venido guiando por esta premisa. Lo que nos hace bien lo tendemos a buscar y a repetir, lo que nos hace daño lo evitamos e intentamos aprender para que no vuelva a ocurrir. Esta premisa está muy relacionada con el punto anterior relativo a la sensación de control: si no disponemos de una capacidad de control y nos vemos expuestos obligatoriamente a lo negativo o no podemos actuar de tal manera que obtengamos nuestros objetivos, nos paralizamos y frustramos. Lo problemático de nuestra mente es que no siempre es tan maravillosa y que muchos obstáculos nos los ponemos nosotros mismos en forma de pensamientos como  “no puedo”, “me da miedo”, “¿y si no sale bien?”. Para ser feliz produce cambios. Analiza qué te gusta y qué no y si quien te está bloqueando en la realización de tus sueños eres tú mismo. Imagina cómo te gustaría ser, qué te gustaría hacer y cuáles son los obstáculos para alcanzarlos. Diseña un plan de acción. Y si los contras excedieran los pros, plantea que seguir como estás es una decisión que has tomado tú. Cualquiera podría irse al Caribe a montar un chiringuito y tener una buena vida en la playa. No haría falta más que meter ropa de verano en la maleta y coger el primer avión a alguna isla lejana. Si planteas que el plan puede tener más de una laguna y que hay riesgos que no quieres correr, no suspires por un plan que objetivamente no te ha compensado en tu análisis. Es un plan que has descartado por determinadas razones, con lo cual, mantener la situación actual tiene ventajas. Si hay posibilidades reales de cambio y en tu decisión influyen grandes ventajas, hazlo. Y si decides no cambiar, acepta que es tu decisión.

Por tanto: prueba cosas nuevas, analiza qué te gustaría mantener y cambiar en tu vida y tu situación personal incluyendo la social y experimenta para comprobar que sigues teniendo capacidad de control. Estos podrían ser buenos propósitos para 2014… ¿o no?

Y para poder recordarlo muy fácilmente, aquí tenéis una cita bastante conocida:

¿Echas de menos? Llama… ¿Quieres quedar con alguien? Invita… ¿Quieres que te comprendan? Explícate… ¿Tienes dudas? Pregunta… ¿No te gusta? Habla… ¿Te gusta? Habla más… ¿Tienes ganas? Hazlo… ¿Quieres algo? Pedirlo es la mejor manera de empezar a merecerlo…

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